29 de enero de 2009

Esta mañana cuando desperté
me fui a la playa a ver el amanecer,
en la orilla los pies me mojé,
es todo como soñé.

¡AZUL!
Este verano vinimos a Mar Azul,
conseguimos
cabaña muy cerca del mar,
un lugar inventado para descansar,
trajimos provisiones para amortizar.

Y aunque el mar no es azul, esto es Mar Azul,
a donde Arruabarrena viene a barrenar,
me levanto temprano para irme a acostar,
paseo en cuatriciclo o en jeep, me da igual.

No hay casino ni bingo en Mar Azul,
no hay cine, no hay boliche, no hay peatonal,
no hay que hacer la cola para ir a morfar,
venite a
Mar Azul si querés veranear.