3 de octubre de 2009

Las noches son largas cuando te vas de tu hogar, tus padres esperan pero seguis sin ver atrás. Solo en el viento te anunciarás, solo entre el humo de la ciudad. Y aunque no veas el sol en mi, en ti yo voy a estar, para hablarte de las cosas que verás mañana, para darle fuerzas a tu corazón. Las calles del barrio te ven partir sin entender, hoy sabés que nada puede calmar tu soledad. Es que nadie cree en mi canción, es que nadie espera nada de mi. Todas estas mierdas me hacen pensar que Dios me olvidó y por eso es que quiero abrir mi cuerpo a las lluvias tibias del camino aquel, dónde mueren estos negros pensamientos, dónde nace el viento de la libertad. Es tarde, las sombras cubrieron ya la gran ciudad, la luna, tu amiga, toda la noche te acompañará. . . y sin darte cuenta amanecerá y un nuevo día no será de ti, si no te arrepientes de mirar el sol y al fin ser un hombre. Abriendo la puerta que duerme en tu mente y soplando fuerte siempre y sin parar, como sopla un angel siempre perdonando todo, como sopla el viento siempre libertad